Bienvenida

Un nuevo blog, llamado historias...

Tal vez leas de alguien que te he contado, tal ves leas tu historia. Algún punto donde tu historia se ha cruzado con la mía. Tal vez no sea como tu la recuerdes, ni como yo lo hago... el tiempo va borrando ciertos detalles, pero la esencia permanece.

jueves, 5 de octubre de 2017

Te regalo la luna

Te regalo el brillo de la luna,
mis lunas y mis lunes a lunes,
las noches de insomnio, el café de mis mañanas
te regalo una noche, y otra también.

Tejo entre mis horas tus risas,
Siembro en la tierra los sueños.
Tardes de esperarte, de esperar té,
entre las horas, entre las risas.

Entre las trampas del espacio y el tiempo,
asoman entre las rendijas de las ventanas,
son las miradas que brillan,
son el sonido de los vientos.

Entre las rendijas de tus ojos,
sé que se te escapa el amor de ese corazón de roca,
que lanza chispas y te incendia,
y lanza chispas y me incendias.

Entretejo tu mirada entre las mías,
y te regalo mis lunas y mis lunes.
Y no te suelto de la mano,
y no te suelto del alma...

Te regalo el insomnio de mi corazón,
el latir inconstante,
las lágrimas de sal, y mis palabras indecibles.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Volver a contar.

Han pasado meses desde la última vez que escribí. Y esos meses han sido maravillosos, llenos de aprendizaje, de puntos de quiebre, de aprendizaje, decisiones, de pasos.  Pero también me estanqué, dejé de producir letras e ideas y me introduje en la rutina, dejé de nombrar, de contar e inmortalizar.

Me costó mucha energía y lágrimas salir a flote después de que las tías se fueron, fue un duelo intenso y largo.  Me quité el negro 3 meses después de que murieron, y decidí cortarme el cabello, corto, no a rapa, pero si corto.  Fue algo simbólico, sabía que vendrían cambios y así fue. 


domingo, 1 de enero de 2017

El recuento del año: 360°

Hoy hace 366 días que se me vino abajo la vida.  Pronto se cumple un año de ausencia,  de extrañar constantemente.

Lapsus donde llamaba a un teléfono que nadie contestaría otra vez.
De la búsqueda constante de sus consejos, de su escucha.
360 días donde el dolor ha ido disminuyendo mientras pasa el tiempo; las lágrimas se han secado y dejan espacio para la gratitud y la alegría, para cumplir sueños que yo alentaba.
Fue un trago amargo, un golpe duro que hizo temblar cada piedra de mi muralla.

Un año bisiesto que comenzó con un parteaguas, con un pedazo de historia arrancado, con lágrimas que sospeché inacabables.  Y fue un año que dolió, que me hizo sangrar, me hizo evolucionar, reflexionar y aprender. 

El año que se fue me dejó historias, experiencias únicas:  Conocí uno de los lugares más mágicos del mundo, logré bucear en un arrecife, me enamoré y se me rompió el corazón, conocí personas maravillosas. 

Cambié la comodidad por la comunidad, la vida con tecnología por algo más rústico y tortillas hechas a mano.  Cambié la dependencia por la independencia, y contemplé como la vida nos da lo necesario, como lo demás es dispensable.


martes, 8 de noviembre de 2016

Simultaneidad - realidades alternas

Dormito, ensoñando el hubiera y el será. Estoy en la hora cero, donde se distinguen las sombras, medio puedes ver, pero no sabes que es lo que ves.  puedes tropezar y caer, o puede que no.

En la hora cero, mis mente viaja al futuro desde el pasado, olvidando eventos dolorosos, como si se pudiera tejer una realidad que evada el presente, como si pudieramos eliminar esos 5 minutos fatales, si se pudiera viajar al pasado para advertir.  

sé que la lejanía en tiempo y espacio ayuda a sanar las heridas. Con el tiempo y un ganchito, se va uno acostumbrando a las ausencias.  se que mientras yo estoy viva, debo disfrutar la vida, que no debo aferrarme a lo que ya no es, a un recuerdo que arde, que duele. 

Mientras yo vivo, algunos mueren, mientras mis ojos admiran el mundo, otros se cierran para siempre, o llegan viejas almas a vivir a esta tierra. 

miércoles, 20 de enero de 2016

Si es que existes... Chinga tu madre.

Estoy enojada. Me quitaste un pilar que sostenía mi vida.  Las arrancaste sin una sola palabra.  Sólo jugaste a los coches chocones y ya.  No te importaron sus planes o deseos.  Eres un egoísta. ¿Por qué te llevas a las mejores personas? ¿Para qué? Si ellas hacían de este mundo un lugar mejor.  Eran tu ejemplo, una versión humana tuya.  ¿Qué, no se supone que eso es lo que quieres, que aprendamos a ser mejores, que seamos personas de calidad?  Ellas nos hacían serlo.  No eres congruente con lo que quieres y con lo que haces.

Quieres todo para ti.  Si nos ibas a lastimar así, ¿para que carajo nos creaste? ¿Disfrutas vernos llorar? ¿Te gusta jugar con nuestras vidas? ¿Quieres que confiemos ciegamente en ti, cuando nos sales con estas jaladas?  ¿Que cumplamos tus reglas y nos ganemos el cielo, na mas pa verte tu linda cara? ¿Quieres nuestra felicidad, y cada vez la vas recorriendo, o pones trabas en el camino?

¿Que chingados quieres que te diga? ¿Gracias por llevartelas? ¿Qué bueno que ya no están sufriendo?  Carajo, ellas no sufrían aquí.  Tenían más ganas de vivir que el común de los jóvenes.  Tenían ilusiones que querían ver con sus propios ojos.  Y todos dicen... desde donde están te van a ver... y que chingados?  si no me van a poder abrazar, si no voy a poder verme en sus ojos otra vez.  Si ya no escucho sus risas, ni su alegría.

Neta... chinga tu madre.  Chinga tu padre.  Tu origen.  Tus decisiones.  Chinga tu madre Big-bang. Si pudiste crearte, porque no desapareces?...

Quisiera tener una entrevista contigo.  Y que me explicaras muchas cosas.  Pero sabes que, preferiria verlas y abrazarlas.  y despertar de este puto sueño, de este vacío.  De estas ganas de gritar y llorar y gritarle al mundo que se joda.  que se detenga porque me quiero bajar.  Que ya no quiero jugar.

sábado, 24 de octubre de 2015

Enamorarse...

Escuchaba una canción de otros tiempos.
De distintos labios.  De otros ritmos y miradas.
No evito recordar y sonreír.
Mis pasos siguieron otros caminos.

Sin embargo me recuerdo enamorada.
La sensación de flotar sobre el suelo.
De como los minutos parecían segundos,
y se iban entre las manos.

Por momentos olvido los tragos amargos.
Las lágrimas de sal,  las noches sin dormir.
la intranquilidad.

Pero me recuerdo enamorada.
Sin pensar en el futuro, ni en el pasado.
Sólo sintiendo.  Sin angustias de abandono.
sin mentiras de por medio.

Enamorarse... es apendejarse.